viernes, 23 de julio de 2010

HIMNOS



Uno de los grandes grupos que surgieron a mediados de los años 80 fue Guns n´Roses. Sacaron un disco, Appetite for Destruction cuyas letras eran directas y sin concisiones y las guitarras sonaban salvajes. La mala leche y la rabia de sus canciones te dejaba extasiado y al final del disco (lo tengo en vinilo, con su carátula original) sólo te quedaba resoplar y añadir un sonoro ¡joder! como si acabases de tener el mejor orgasmo de tu vida. ¡¡Puro Rock n Roll!!

Con los años  Axl Rose, Slash, Duff, Steve  e Izzy Stradlin( el mejor compositor del grupo) se hicieron ricos, famosos y ya no se aguantaban entre ellos. Las estrellas se estrellaron y su luz se apagó.

Aún así nos dejaron grandes canciones, entre ellas este Paradise City tocado en la sala Ritz de Nueva York (1988). Os recomiendo este concierto, porque aquí estan los Gunners en su estado más puro.

viernes, 9 de julio de 2010

NEAR THE EGRESS

Antes de ver el video seguid estos pasos: 

1º. Visionar el video a pantalla completa.
2º. El volumen alto.
3º. Luces fuera.
4º. ¡Acción!

¡Disfrutadlo! Vale la pena ...





Antonio Martinez creo Near the Egress a partir de cientos de rollos de película 35mm en blanco y negro, modernos ferrotipos y un ingente trabajo de escanedo digital para crear uno de los audiovisuales más alucinantes que he visto en mi vida aplicando diferentes técnicas fotográficas.

El objetivo de Antonio Martínez era recrear los recuerdos infantiles que tenia del circo desde la visión de una persona ya adulta.

Este trabajo lo comenzó el año 2005 y terminó a comienzos del 2009 con la introcducción de las partes sonoras, para lo que contó con la  ayuda del técnico de sonido Ramah (Malebranche) Jihan y su asistente, Sarah (Lathrop) Midkiff.

Para los interesados en comprar este audiovisual, lo podéis hacer a través de Google. Su precio para España está rondando los 40 euros.

miércoles, 7 de julio de 2010

EL NIÑO QUE SOÑABA DESPIERTO

Los juguetes nos recuerdan que un día fuimos niños. También sufren el mismo proceso de erosión que nuestras vidas y muchas veces corren suertes parejas. Desaparecen una vez dejamos de interesarnos por ellos, bien porque sufrimos de la mal entendida madurez y los relegamos al olvido de manera consciente, o por ser un objeto más del que antes o después nos desharemos para dejar espacio a otro  que ocupará su sitio en el trastero .


En cualquier caso, mi caballo negro de ojos verdes y blanca crin sigue esperando en el ático mejores tiempos en los que volver a trotar por las infinitas praderas del oeste. Mi fiel caballo siempre se ceñía al papel que cada día le asignaba su caprichoso jinete. Un día era un bravo caballo indio, otro un corcel que se batía en un torneo medieval o iba en retirada tras apoderarse del botín de la diligencia... aventuras vividas en los escasos metros de la sala donde yo pasé mi infancia.


Nunca me paré a pensar en darle de comer, vacunarle, desparasitarle o ponerle el chip equino(¿...?). Tampoco de buscar un establo donde descansar de sus correrías ni de una caravana donde transportarle de aventura en aventura. Sin contar las clases de equitación, el equipamiento adecuado y otro tipo de gastos que a fecha de hoy me sumirían en un mar de facturas y quebraderos de cabeza.

Cuando  era niño mi caballo y yo  recorríamos el mundo por tierra, mar y aire porque mi bello caballo negro también volaba y trotaba sobre las aguas como tocado por un poder divino...
Si, un día fui niño y soñaba despierto. La madurez aparcó en el trastero mi infancia y cerró bajo llave mi imaginación, esa clase de maravillosa ensoñación que me dejaba viajar sin equipaje y de la que siempre volvía cargado de maravillosas historias y aventuras.

domingo, 4 de julio de 2010

22:30 h.

Hace unos pocos minutos que mi padre se ha acostado. Sus párpados se han ido  cerrando desde tempranas horas de la tarde. Va cayendo el sol y en la calle el otrora bullicio de los coches y transeúntes deja paso a las rezagadas voces de una tarde estival y al chirriante sonido de las últimas persianas que indican el final de la jornada comercial. 

 

Hace unos pocos minutos, como iba diciendo, mi padre se ha acostado. Le he ayudado ha levantarse del sofá donde ha pasado buena parte de la tarde dormido. Aun con los ojos cerrados y sin apenas equilibrio se agarra a mi cintura y durante unos segundos permanece inmóvil, recostando su cabeza sobre mi pecho. Es entonces cuando los papeles de padre e hijo parecen invertirse y es en ese mismo instante cuando una sensacion de cariño y desasosiego rompe dentro de mí...

Otro día más.

viernes, 2 de julio de 2010

ROGER BALLEN

Desde el primer momento en que vi las fotografías de Roger Ballen supe que su trabajo me iba a gustar. Así fue y hoy es el día en que lo considero como uno de los autores que más me motivan en el panorama actual de la fotografía.
Los primeros trabajos de Roger Ballen se desarrollan en un campo más documental y ya se observaba por entonces su predilección por mostrar un trabajo con más transfondo que el mero documento visual. Sus imagenes obligan al espectador a hacerse preguntas más allá de lo meramente mostrado y eso es todo un éxito si hablamos de la fotografía como elemento agitador. 
A partir de los años 90 sus trabajos dejan la vertiente más documental y se redirigen hacia un campo más personal pero sin desvincularse por completo del documentalismo. Sus fotografías, inquietantes y directas compaginan lo real con lo ficticio.
Las preguntas que yo me hago después de ver sus trabajos son mayores que las respuestas que consigo obtener tras un rápido acercamiento a su obra. Y eso me gusta. De su trabajo Roger Ballen dice lo siguiente:

Mi trabajo tiene una orientación muy psicológica. La gente mira mis fotos con detenimiento y un comentario común es que tratan sobre la oscuridad. Mi comentario es que para poder ver la luz necesitas entender la oscuridad, así que si ves oscuridad y las fotos te están de alguna manera molestando, probablemente sea algo bueno. 

miércoles, 30 de junio de 2010

martes, 29 de junio de 2010

LAS OTRAS

Hace una semana quite las telarañas de algunas cajas que había en el trastero. Entre mucho trapo viejo y cacharrería varia me encontré,¡ sorpresa!, la vieja cámara familiar que llevaba en casa desde el pleistoceno medio. Haciendo memoria y viendo alguna de las fotos pegadas en los álbumes familiares, calculo que la Halina Paulette tendrá unos treinta y tantos años. 

Halina Paulette. Tiene nombre de cantante francesa de los años 70, esta Halina Paulette. Con la treintena sobre sus espaldas Halina se conserva bastante bien, aunque anda un poco miope(como yo) de enfoque y mide la luz  como le viene en gana. La muy cachonda deja la puerta de su casa abierta porque no tiene con que cerrarla así que me he ofrecido para arreglarle la cosa con un poco de cinta aislante. Je, je ...lo que no sabe esta Halina es que le voy a meter el rollito cuando me venga en gana y...¡¡Zas!!. Tengo ganas de probarla, de hecho ya tiene un rollo caducado de T-max 3200 para que vaya calentando la machine.

Unos meses atrás también llegó a mis manos otra preciosidad, negra y ligera a la vez que divertida y cachonda. Se llamaba Holga o así me lo hizo saber de inmediato. Un sencillo cartel frontal anunciaba su nombre, Holga 120N . A esta belleza ni le pregunté su edad, me dio palo. No vaya a ser, pensé, que la muy jodida se ofenda y el rollito me salga quemao con el vacile. Además,desde el primer roce noté que su cuerpo era de plástico...
Espero que no tengan celos la una de la otra. Mientras tanto, evitaré comentarles que no son las únicas...

lunes, 28 de junio de 2010

domingo, 27 de junio de 2010

11:30 h.


Tengo cientos, miles de fotografías de mi familia. Hasta hace cuatro o cinco años apenas les hacía fotos. ¿El motivo? Escribía Susan Sontag que cuando se tiene miedo se dispara y que cuando se tiene nostalgia se hacen fotos. El ejemplo  que daba S. Sontag eran los cazadores que armados de grandes rifles buscaban cobrarse el mayor número de piezas posibles. Cuando los grandes mamíferos africanos comenzaron a extinguirse, algunos de estos mismos cazadores cambiaron sus rifles por cámaras fotográficas.


Estas dos fotografías hechas a mi padre están tomadas durante el aseo matutino, exactamente  a las 11:30 h. de un día cualquiera. Su rutina matinal consiste en desayunar, lavarse y hacia las 12:00 h.  prepararse para que le saquen a pasear. El trayecto suele ser el mismo casi todos los días.

viernes, 25 de junio de 2010

HIMNOS



 Pepe Risi y Loquillo se juntaron para tocar uno de los grandes clásicos del rock, Que hace una chica como tú en un sitio como éste, de Burning.

Todos tenemos nuestros propios himnos, nuestra indeleble banda sonora que nos acompaña allá donde vamos, a sabiendas que en el momento menos esperado sonará en algún lugar o tal vez  sólo en el  disco duro de nuestra memoria. 

Será entonces cuando recordemos tiempos pasados parejos  a esa canción, porque todo himno(personal o colectivo) requiere de un pasado al que evocar, de unos acontecimientos que sucedieron a la par de esa canción si bien no en un preciso instante sí en un concreto periodo de nuestras vidas.

Ahí queda la cosa. Cada cual que tararee los suyos. Mientras tanto, ¡ tócala otra vez, Pepe...!


lunes, 21 de junio de 2010

ME GUSTARÍA SABER...





















Estos retratos los he encontrado buceando por la red. Parecen ser todos del mismo autor por el motivo y el tratamiento que ha dado a las fotografías. Si algun@ sabe de que autor se trata...

En Flickr tiene una carpeta con cincuenta y nueve fotografías donde lo que más me ha llamado la atención, aparte del tratamiento técnico, ha sido la valentía del autor(??) para encararse frontalmente con los retratados. No son fotos robadas desde la distancia física o emocional sino más bien hechas desde una empatía recíproca entre fotógrafo y retratado.

La atmosfera me retrotrae a la fotografía de finales del siglo XIX en autores como Julia Margaret Cameron  o a la fotografía japonesa y europea de pasado siglo XX en autores como Keizo Kitajima o Anders Petersen.

Las fotografías también me llevan al tema de la indigencia, de la gente sin hogar o que viven en una situación de penuria y desarraigo social...

sábado, 19 de junio de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

LA HUESUDA

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Caminaba por las calles de Madrid sin brújula ni reloj, dejando que mis pasos me llevaran a cualquier lugar. Desde una angosta calle desértica se escuchaba el tañido de una campana tocando al Ángelus. Doblé la esquina y allí  estaba ella, La huesuda. Por un instante, un recio escalofrío me impidió dar un paso más hacia delante. De hecho, creo que retrocedí al sentirla frente a mí, tan elegante, fría y soberbia .


No estaba sola. Alrededor suyo un grupo de acólitos gregarios  usurpaban la estrecha acera impidiendo el ordinario fluir de los transeúntes. Se la notaba embriagada de poder, de autoridad. Nadie le dirigió una sola  palabra mientras yo contemplaba la escena atónito, deseoso de gritar su nombre pero con miedo a que me mirase despechada por no tenerme aún entre su grupo de fieles.

La comitiva estaba detenida frente a un portal y sus sombras tamizaban de negro los baldosines de la acera. Estas mismas sombras se pisaban unas con otras pero ninguna se daba por violentada, incluso eran ruinmente atropelladas por los vehículos que pasaban por la estrecha calzada sin el menor indicio de crispación. Y La huesuda sin mover su oscuro rictus permanecía impasible, sin despegar la mirada de la puerta del portal.


Al de pocos minutos la puerta se entreabrió. Un grupo de personas fueron saliendo en silencio. Las adustas miradas de los que salían se perdían entre las que llevaban un tiempo en la acera. Todos terminaban haciendo el mismo gesto  tras el cual sus miradas se clavaban en el suelo como esperando una respuesta del sufrido pavimento. De repente, un estentóreo grito de dolor sumió en un sordo silencio a la comitiva. Del sombrío portal apareció una desconsolada mujer, pálida como el plomizo cielo que ahora presagiaba tormenta . Su mohíno rostro lo cubría con unas gafas de sol negras que hacían juego con su vestido y sus zapatos. Todos los allí presentes hicieron un pasillo por donde dejar pasar la escuálida sombra, escoltada por dos hombres  que la llevaban a un  coche aparcado frente a su casa.

Yo me encontraba tan ofuscado, tan sorprendido por aquella puesta en escena que por unos momentos me había olvidado de ella. Pero no se había ido, sino que seguía en la misma posición en la que me la había encontrado al doblar la esquina. Diría que aún más crecida tras ver a la pobre mujer que iba arrastrando su cuerpo entre  el pasillo de oscuras siluetas sin cabeza.  Justo antes de llegar a la puerta del coche, la desvaída viuda tuvo fuerzas para levantar la cabeza y clavar su mirada en La huesuda. De su boca nació una gélida sonrisa de suficiencia y en la mirada sólo se traslucía la expresión de quien se sabe ganadora de la partida .

miércoles, 16 de junio de 2010

domingo, 13 de junio de 2010

miércoles, 9 de junio de 2010

ELIGE VIDA

Elige la vida.

Elige un empleo,
elige una carrera,
elige una familia,
elige un televisor grande que te cagas,
elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos.

Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales,
elige pagar hipotecas a interés fijo,
elige un piso piloto,
elige a tus amigos.

Elige ropa deportiva y maletas a juego.
Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos.
Elige el bricolaje y pregúntate quien coño eres los domingos por la mañana.

Elige sentarte en el sofá a ver concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura.
Elige pudrirte de viejo cagandote y meandote encima en un asilo miserable  siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte.

Elige tu futuro.

Elige vida.

Danny Boyle
Trainspotting

martes, 8 de junio de 2010

lunes, 7 de junio de 2010

domingo, 6 de junio de 2010

ESPERANDO UN SUEÑO

El hirsuto pelo reposaba sobre la mullida almohada y un frió hilo de sudor resbalaba por su desnudo cuello. Sus rasgados ojos permanecían fijos en algún punto del blanco techo, sobre el que la luz de una farola dibujaba amorfas figuras espectrales. 
Silencio. Tan solo el cadencioso tic tac del reloj de mesa se atrevía a irrumpir en el manso delirio interior que la joven estaba viviendo.
La hierba había hecho su efecto hacía tiempo. Solía fumarla para calmar  esa clase de dolor que no tiene otra cura que el sueño, un dolor sordo  e iracundo que la atenazaba desde hacia una semana. La cuenta atrás había comenzado y el metálico tic tac que inundaba el dormitorio atestiguaba el inexorable paso del tiempo, la cercanía de su final. 
Pero ella aún  no lo sabía. 
El sonido de un coche irrumpió en el silencio de la noche. Sus luces penetraron en la habitación  como el rayo que anuncia una tormenta y de repente ella supo lo que iba a suceder. Pero los efectos de la marihuana constreñían la movilidad de  su cuerpo. Fue entonces cuando girando su desnudo cuello hacia la ventana observó la luz que se filtraba por entre las cortinas y recordó, antes de morir, aquel poema que acababa así... esperando un sueño.
 

viernes, 4 de junio de 2010

NANCY REXROTH

 Hace pocas fechas descubrí a Nancy Rexroth, una fotógrafa estadounidense que entre 1971 y 1976 realizó este excelente trabajo. Por entonces tenía treinta y tantos años y con una cámara de plástico nos acerca a los evocadores recuerdos de su infancia en Iowa a finales de los años 40 y principios de los 50. El trabajo se titula Iowa, aunque las fotos fueron tomadas en Ohio.






Su trabajo me parece brutal, la manera en que se sirve de la cámara para transmitir nostalgia, el modo de sugerir sin mostrar nitidamente el contenido de la imagen. Las aberraciones de la cámara juegan a favor de lo que quiere transmitir porque según ella misma explica, la cámara Diana es perfecta para transportarme a lo que no se ve en la fotografía, lo que está por detrás...me lleva a una región desconocida.





Según Ms. Rexroth, con este trabajo volvió a redescubrir la Iowa del pasado a través del Ohio presente. La soleada Iowa fue transformada por la memoria en la oscura Iowa con un sentimiento de melancolía. La cámara Diana fue la herramienta perfecta para transmitir estas sensaciones.





Cada día me resulta más difícil emocionarme con los trabajos que veo por internet o que la gente me enseña, pero cuando tengo la suerte de  ver un trabajo como el de Nancy Rexroth me digo cuanto me queda por aprender y una mezcla de júbilo e impotencia se adueña de mí durante unos instantes...